Always on, in, at...

Hace unos cuantos años -a raíz de la proliferación de Internet, de la tecnología de banda ancha y de la aparición de dispositivos portátiles con capacidad de conexión- se empezó a hablar de "Always On".
La posibilidad de estar siempre conectado. Operativo en el más amplio sentido de la palabra.
También se puso de moda hablar del "Efecto Martini". Donde estés, a la hora que estés y con el dispositivo que estés. Any place, any time, any device.
Romántico, ¿verdad?
Por estos días del siglo XXI, repensaba yo sobre esas historias.
Me percato de que existe un grupo de personas que tienen unas 'características' comunes. Se podría decir que se trata de un grupo a estudiar, sociológicamente hablando.
Viven con acceso casi permanente a Internet, con acceso a multitud de información a través de todos los canales posibles, con actualización muy frecuente de esa información, con simpatía por ofrecer gratuita y sinceramente sus puntos de vista en los canales de los que obtiene datos/información, les gusta escribir, les gusta compartir experiencias, les mola el fenómeno blog.
Unos lo llaman adicción, otros lo llaman forma de vivir.
Yo lo llamo YO.
Mi bloglines echa humo, tengo revistas-magazines-diarios de hace meses por casa-coche-trabajo, mi firefox tiene 15 páginas de inicio, a ver si consigo hacer funcionar mi FON, el messenger por ahí anda, recibir 100 emails diarios es normalito, llamadas de teléfono no me faltan, este blog requiere mi atención aunque no escriba con la frecuencia que me gustaría. En fin. Varios botones de muestra de YO.